La obsesión de septiembre

“Roma no se construyo en un día” pero parece que medio mundo  (yo incluida) nos entra una especie de obsesión con cambiar en septiembre.

La mayoría de las veces fracasamos ya que son autoengaños producidos por unas altas expectativas que nos ponemos a veces difíciles de cumplir: hacer yoga, ponernos a dieta, apuntarnos a mil cursos, hacer actividades nuevas, aprender ingles y algunos objetivos que tienen que ver con pareja familia y sucedáneos. ¡TODO JUNTO!

En consulta, digo un «NO ROTUNDO» a mis pacientes (alguno se enfada conmigo). No hay nada que mas nos cueste en el mundo que cambiar y pretendemos hacerlo en un mes y no nos damos cuenta que se necesita mucho esfuerzo y energía para introducir hábitos nuevos.

Llega octubre y apenas he hecho ni un tercio de lo que decía que iba a hacer y la ilusión y la motivación de septiembre termina en “ves, Leti, es que no tengo fuerza de voluntad” “es que empiezo las cosas y nunca las termino” “es que no voy a cambiar nunca.” Y entonces es cuando digo (o pego una colleja ) «no bonita, no, esas mierdas mentales que piensas, son producto de una mala planificación y organización pero sobre todo por expectativas brutalmente altas.» Vamos a empezar a planificar y organizar bien los cambios siendo concientes de que vamos a hacerlo POCO a POCO y uno a uno.

¿Cómo me gusta hacerlo?

Pues con famosas listitas ¡claro que sí!

  1. ¿Qué hábitos tenia antes de verano? ¿Cuáles quiero mantener, mejorar y cuáles ELIMINAR?
  2. ¿Qué hábitos –cambios– , actividades quiero introducir? ¿Qué necesito para ello?

Esta última pregunta es clave, muy clave, ya que rara vez somos concientes del plan de acción real que conlleva un cambio.

Cuando lo tengas todo, empieza por los hábitos a mejorar y eliminar para pasar a los hábitos a introducir UNO A UNO y espaciándolos temporalmente.

Como buena ansias, se lo que cuesta hacerlo así, yo lo quiero todo ya y rápido, pero se tanto personal como profesionalmente que es incompatible con cambiar, todo lleva su tiempo.

Así que ilusionémonos con cabeza en septiembre para que en octubre no nos bloqueen las mierdas metales.

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